Tomese una licencia por favor

Toda mi vida desde que tengo permiso para ello, me he opuesto a tomar algun tipo de pastilla para mejorar un poco de la depresion que me acompaña a diario, no obstante mi terquedad al respecto, en los ultimos meses y a insistencia de mi amada he tomado un par de dosis diarias, estas me han permitido sin duda disfrutar de un mejor calidad de vida, a su vez han ido como disimulando ciertas antipatias personales, y han disimulado otras dolencias, como el exceso de sueños vividos.
Hara un par de semanas que contraviniendo las instrucciones de la doctora, deje de tomar uno de los medicamentos en cuestion, esto me provoco una crisis nerviosa de proporciones y visita inmediata al especialista, hubo un cambio de medicamentos, pero no sirvio, cada mañana despertaba, sabiendo que habia roncado profundamente, pero con la sensacion de estar bajo un edificio de cuatro pisos.
El miedo y la angustia son dificiles de enfrentar, cada uno los encaramos de forma diferente, otros ni siquiera saben que es esto, pero la incomprension en el Chile de ahora para quienes padecemos estos males, es inmensa, y habla de la falta de corazon de mi pueblo, de la ignorancia de sus individuos, donde si no ven a la persona en una silla de ruedas y devastada no creen en nada, en parte la gran culpa es de los mismos individuos, acostumbrados a pedir licencias medicas por cualquier cosa, el sistema creo al cabo de 200 años un laberinto de dudas sobre que es cierto y que es falso en este pais, durante dos decadas mataban gente y nos contaban la pelicula al reves, el estado entero giraba en torno a la mentira, la justificaba, la alentaba, aprendimos entonces que mentir servia para prosperar, ocultamos nuestras mentiras en miles de falsos formularios, fue necesario condenarnos a un dicom, para publicar al mundo que eramos unos mentirosos, incapaces de pagar nuestros compromisos financieros, en el laburo se nos enseño a denunciar al colega, no ir al trasfondo, sapearlo, al sapo se le glorifica en las empresas del Chile de hoy, escala rapidamente lustrando botas, se comprende que el esfuerzo personal no constituye blindaje alguno, el sapeo si, el rey del cagüin la lleva, a el le creen.
>En esta amalgama amorfa uno sobrevive el dia a dia, tratando de no ocupar los mismos codigos, pero el viento norte te da duro amigo, pero seguimos adelante, con la confianza de estar haciendo lo que es decente.

1 comentario:

Alvaro Magaña Tabilo dijo...

Quizás como dice Jobs, de a poco los puntos se unana y empecemos a entender. La cosa es no darse por vencidos y mandar a la chucha lo que haya que mandar no mas y seguir y seguir y seguir. Un abrazo.
Leelo acá
http://www2.ing.puc.cl/~jnavon/IIC2412/SteveJobs.pdf