Los dias

No nos puede atrapar el pesimismo, las sombras no nos pueden quitar las ganas de vivir , nuestras fuerzas no pueden decender al abismo, nuestras sombras deben continuar girando hacia la luz, solo eso nos permitira avanzar, olvidar las penumbras, ganarle a la endogena, superar al suspilan, al exitalopran, al alprazolan. Las horas renacen cada segundo, la sal de las olas nos llena de nuevas energias, el microcosmos marino parece llamarnos a la calma, la violencia de las olas nos lleva a la inquietud, la corriente marina nos ahoga, pero la sal parece renovarnos, extraña mezcla de sal, babas marinas, güiros, cochinada,bloqueador solar, Casablanca y pinos, pino silvestre. Caballos pastando a la orilla de la casa, ascensores magicos en Valparaiso, cordialidad entre los parroquianos casablanquinos, artesanias diferentes a la orilla del mar, paila marina en San Antonio, antes bote con niños remando por la bahia, cordialidad, fetidez del mercado porteño. Quien puede saber que nos dira la vida, que nos dara el amor, un trozito de blanco repartido entre esta miriada de seres humanos que ni Dios imagino, seguimos aqui, no nos han llamado a pagar el salario, no nos estamos jugando los descuentos, estamos con harto que hacer todavia, no nos rindamos..

1 comentario:

Alvaro Magaña Tabilo dijo...

Y así es. Levantar la estatua todos los días, recrear las palabras que nos definen a pesar de la costumbre malsana de pegarse en la costra de la olla. Salute la barra...